¡Oh, antiguo amor!
Saboreando las
migajas de tu dulce amor
estoy.
¿Porqué ilusionaste
mi ser
tiempo atrás,
para luego herirlo
con tus propias manos?
Dices que lo hiciste
por mi bien,
porque dependía
de tu mirada y de tus seguras manos.
Pero, amor,
¿ sabes lo que hiciste en realidad?
MATASTE NUESTRO AMOR.
MATASTE NUESTRO AMOR.
Tus palabras bienintencionadas,
fueron puñaladas
a nuestros corazones enamorados.
No me dejaste
ni si quiera
ese sentimiento traicionero
llamado Esperanza.
Ahora mismo,
escribo este poema
no con tinta,
ni con papel,
solo con mis lágrimas
y mi dolor.
pero ¿sabes amor?
aprende te
a fuego
mi último mensaje.
"QUE LE DEN A TU DULCE AMOR".
PORQUE YA TENGO UNO
MAS GRANDE Y SINCERO
QUE EL QUE ME DISTE TÚ.
No hay comentarios:
Publicar un comentario